ASTRONOMÍA URBANA

Francisco Rodríguez Bergali – www.astroilusion.es (c) 2019

Astronomía Urbana

¿PODEMOS DISFRUTAR DE LA ASTRONOMÍA DESDE LA CIUDAD?

Lamentablemente, desde las ciudades y de forma generalizada, hemos perdido los cielos oscuros. En pocas décadas han desaparecido la mayoría de las estrellas del cielo y por supuesto la magnífica visión de la Vía Láctea. Para disfrutar de un cielo oscuro debemos alejarnos muchos kilómetros de las ciudades para encontrar en alguna zona de sierra o solitaria un firmamento realmente estrellado y libre de contaminación lumínica. Entonces, ¿podemos disfrutar de la Astronomía en las ciudades? La respuesta es sí.

Evidentemente debemos tener en cuenta que no la podremos disfrutar igual que desde el monte o el campo, el cielo que encontraremos será tanto peor cuanto más contaminada lumínicamente esté nuestra ciudad. Lo comprobarás por el color anaranjado del cielo. Si tienes un patio o una azotea que te posibilite observar una buena parte de la esfera celeste puedes observar y seguir muchos objetos, incluso fotografiarlos. Quizá sólo dispongas de una ventana desde donde de vez en cuando poder ver la Luna, aún así tienes para disfrutar. En cualquier caso el hecho de no desplazarte y poder usar tu pequeño telescopio o tus prismáticos los días despejados que puedas hará que esos instrumentos no queden en un rincón de la casa y tu afición a la Astronomía no decaiga.

Luna creciente desde la ciudad
La observación de la Luna nos puede suponer días y días de disfrute.

¿Y qué puedo observar? Sólo con la observación detallada de la Luna en cada uno de los momentos de sus fases tienes muchas noches de diversión asegurada. Te sorprendería saber que muchísimos aficionados no escatiman momentos en dirigir sus instrumentos a la Luna pero pocos se detienen en observar la cantidad de detalles que nos ofrece. Los planetas más brillantes son completamente observables desde la ciudades, puedes observar las fases de Venus (Galileo la descubrió con un telescopio de calidad inferior a los de juguete hoy día), seguir el movimiento de los satélites de Júpiter, observar el anillo de Saturno con un pequeño telescopio, el rojo de Marte y observar al esquivo Mercurio cuando se nos presenta en los cielos. También podrías observar la evolución de las manchas solares pero para eso necesitas seguir OBLIGATORIAMENTE una serie de precauciones fundamentales que te cuento más adelante.

 

Satélites de Júpiter desde la ciudad
Los satélites de Júpiter son fácilmente observables con pequeño instrumental desde la ciudad.

¿Solo puedo observar los objetos más brillantes? Pues no. Con unos simples prismáticos o un pequeño telescopio puedes observar muchas estrellas dobles, puedes seguir los cambios de brillo de las estrellas variables más brillantes, observar los objetos más brillantes del llamado cielo profundo (cúmulos abiertos y nebulosas extensas) y cuando se nos presente un cometa brillante disfrutar de él. Y no nos olvidemos de los eclipses de Luna, de Sol, conjunciones (acercamiento aparente) entre cuerpos celestes, brillantes meteoros e incluso la posibilidad de hacer fotografías.

La mejor época para observar el cielo desde la ciudad es el otoño y, especialmente el invierno. En ésta última estación del año los fríos secos pueden proporcionarnos una estabilidad en el cielo muy propicia para disfrutar del ya magnífico espectáculo que nos ofrece el firmamento en invierno. Además, al anochecer antes, el invierno se convierte en una época donde, al contrario de lo que pueda parecer, la observación astronómica es más habitual y proclive para seguir planes de observación. El cambio variable de tiempo en la primavera no permite siempre tener buenos cielos, solo cuando la alternancia entre el viento y la lluvia se da podremos disfrutar de cielos adecuados. El verano es quizá la peor época, el calentamiento de los edificios durante el día provoca grandes turbulencias de noche que pueden hacer imposible la observación astronómica. Afortunadamente también es la época que nos permite desplazarnos en busca de lugares más adecuados.

En todos los casos es fundamental apartarse de las luces parásitas que puedan afectarnos, acostumbrase unos diez o quince minutos a la oscuridad, usar ropa cómoda y adecuada para que las condiciones meteorológicas no nos impidan disfrutar de la observación. Si tienes una azotea que te permita ver el cielo, estás de suerte, tienes por delante mucho que observar ¿te lo vas a perder?